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Lo que se enseñó

Los minutos de esta transcripción son aproximados. Se calcularon estimando cuánto dura cada intervención, no escuchando el audio, así que pueden ir corridos.

Introducción y bendición por la lectura de la Torá

Voz Masculina Shalom, amados hermanos. Qué alegría tan inmensa es eh poder encender este micrófono hoy y pues sentir el calor de nuestra hermosa ecocomunidad.

Voz Femenina Amén. Qué bendición tan grande.

Voz Masculina Estamos transmitiendo con todo el corazón a través de Ecoradio y este espacio es, digamos, un refugio para seguir nutriendo el espíritu de todos los que nos escuchan.

Voz Femenina Totalmente. Es el alimento que necesitamos todos los días.

Voz Masculina Así es. Y el ánimo constante para todos los hermanos que nos sintonizan es que nos mantengamos firmes. eh disciplinados y verdaderamente gozosos en las lecturas diarias de las escrituras.

Voz Femenina Claro, porque al final del día ese es nuestro único ancla frente a un mundo que ofrece tantas eh distracciones vanas.

Voz Masculina Exactamente. Y bueno, continuando con los estudios de la parasaki tetsé, hoy seguimos con el estudio de la alía del día lunes que trae enseñanzas profundas para nuestra vida y abarca los versículos de la Torá desde Deuteronomio 21:10 hasta Deuteronomio Baruem. Y a continuación, hermanos, voy a recitar la bendición al Padre por la lectura de la Torá. Bendito eres tú, Adonay, Dios nuestro, rey del universo, que nos elegiste de entre todos los pueblos y nos diste tu Torá. Bendito eres tú, eterno dador de la Torá. Amén.

La compasión en tiempos de guerra: La ley de la mujer cautiva

Voz Femenina Amén. Baruashem, bendito sea su nombre. Es eh verdaderamente un privilegio asomarnos a la al día de hoy y encontrar pues tanta sabiduría práctica.

Voz Masculina ¡Uf! Tremenda sabiduría. nos muestra la justicia perfecta de Hashem.

Voz Femenina Así es. Una justicia muy muy diferente a la de cualquier otra nación de la antigüedad.

Voz Masculina Totalmente diferente. Totalmente diferente. Y para sumergirnos de inmediato en el texto, quiero proponer un eh un ejercicio de imaginación para nuestra quejilá. Pensemos por un momento en el caos absoluto del mundo antiguo.

Voz Femenina La brutalidad pura de esa época.

Voz Masculina Imagínate la escena. Acaba de terminar una batalla feroz. El polvo todavía está en el aire. Eh, la adrenalina de los soldados está al máximo. En las culturas de aquel tiempo, llámense asirios, babilonios, cuando un ejército ganaba, pues la norma dictaba que tomaban lo que querían.

Voz Femenina Claro, el vencedor tenía derecho a todo.

Voz Masculina Exacto. Y las personas, especialmente las mujeres cautivas, eran consideradas eso, un simple botín de guerra.

Voz Femenina Objetos sin derechos,

Voz Masculina literalmente trofeos para, digamos, satisfacer los impulsos más bajos sin ninguna consecuencia. Pero de repente, en medio de ese escenario donde la naturaleza humana suele mostrar su lado más oscuro, la Torá le pone un freno de mano total al instinto humano.

Voz Femenina Tremendo freno.

Voz Masculina Le dice al soldado israelita, "Frena, hay reglas, hay compasión y por encima de todo hay santidad".

Voz Femenina Esa imagen mental que pintas es fundamental para dimensionar lo que estamos leyendo hoy en las Escrituras. El contraste es abismal, es que no tiene punto de

Voz Masculina Para nada. Mientras que las naciones paganas operaban bajo la ley del más fuerte, donde se justificaba el abuso absoluto, el eterno establece un estándar que debió parecer incomprensible para la mente antigua.

Voz Femenina Me imagino que sí.

Voz Masculina La instrucción clara es que si un soldado veía a una mujer hermosa entre los cautivos y pues sentía el deseo de tomarla por esposa, no podía simplemente arrastrarla a su tienda y ya.

Voz Femenina No, señor. Había un proceso, un proceso riguroso. La orden divina exige llevarla a su casa y ojo a esto, permitió un mes completo de duelo, 30 días enteros.

Voz Masculina Así es. Ella debía raparse el cabello, cortarse las uñas y quitarse la ropa de cautiva, ¿verdad?

Voz Femenina Exactamente. Despojarse de todo adorno y llorar a su padre y a su madre en paz durante todo un mes.

Voz Masculina Y ahí, fíjate, es donde la psicología de este mandamiento me parece fascinante, porque el soldado estaba, digamos, encandilado por el atractivo visual del momento, por la estética en medio de la conquista.

Voz Femenina Claro, pero la Torá lo obliga a convivir 30 días con la realidad del sufrimiento de esa persona, verla raparse el cabello, eh descuidar sus uñas, vestir ropas de luto y pues escucharla llorar amargamente por la pérdida de su familia.

Voz Masculina ¡Uf! Es fuertísimo. Es como si el creador estuviera forzando a este hombre a verla no como un objeto de deseo, sino como un ser humano quebrantado.

Voz Femenina Totalmente. Se trata de despojar la situación de todo ese falso romanticismo o del impulso puramente hormonal, digamos, el eterno en su infinita compasión está protegiendo la vulnerabilidad de una persona que acaba de perder su mundo entero.

Voz Masculina Qué hermoso eso.

Voz Femenina Al quitarle los adornos, el eterno le está diciendo a este soldado, "Mírala en su dolor más profundo. ¿Estás dispuesto a amarla, a cuidarla y a honrarla como tu esposa legítima? ¿O era solo un capricho animal del momento?"

Voz Masculina Tremenda pregunta para el corazón.

Voz Femenina Así es. Esto demuestra que en el orden de Dios no hay espacio para el sadismo ni para aprovecharse de la tragedia ajena. Nos remite directo al principio de San santidad de la primera carta de Pedro, donde se nos manda a ser santos en toda nuestra manera de vivir.

Voz Masculina Amén a eso. Pero eh aquí me surge una inquietud lógica al leer todos estos detalles.

Voz Femenina A ver, cuéntame.

Voz Masculina Si el Eterno está dando todas estas instrucciones para que el soldado se case con ella, significa que la Torá está aprobando o digamos recomendando activamente este tipo de uniones.

Voz Femenina Pues esa es una duda muy común, pero el consenso del estudio profundo de las Escrituras es todo lo contrario. La Torá no está animando este matrimonio.

Voz Masculina O sea, es más bien un disuasivo.

Voz Femenina Exactamente. Es un gran disuasivo. El Dios de Abraham, Isaac y Jacob, conoce nuestra inclinación al mal. Él sabe que si simplemente lo prohíbe de tajo en medio del calor de la batalla, muchos eh violarían el mandamiento en secreto.

Voz Masculina Claro, abusarían de la mujer a escondidas.

Voz Femenina Así es. Al permitirlo, pero condicionarlo a un mes de incomodidad, de llanto y pérdida del atractivo físico, el objetivo final es que el soldado recapacite, se enfríe y desista.

Voz Masculina Y de hecho, la historia bíblica nos muestra la consecuencias terribles de quienes insistieron en este capricho, ¿no?

Voz Femenina ¡Uf! Claro, el caso del rey David es el ejemplo más doloroso de esto.

Voz Masculina Así es. David tomó a Maaka, que era una cautiva gentil, princesa de un reino pagano, fíjate.

Voz Femenina Y de esa unión, producto de e ceder a lo que ven los ojos, nació Abshalom.

Voz Masculina Y todos sabemos quién fue Absalom. Creció para ser un hijo rebelde que causó un dolor inenarrable. Dividió la nación y casi destruye el reino por completo. Barminan, que el eterno nos guarde de algo así.

Voz Femenina Am, Barminan es una advertencia clarísima de que las decisiones impulsivas traen ecos generacionales de destrucción.

Perspectiva alegórica: Israel como la cautiva redimida

Voz Masculina Y fíjate que la enseñanza no se queda solo en lo literal, hay una riqueza inmensa debajo de la superficie. He estado reflexionando sobre la perspectiva alegórica de este pasaje.

Voz Femenina Ay, es hermosísima.

Voz Masculina En el nivel espiritual, esta mujer cautiva nos tipifica a nosotros, a Israel.

Voz Femenina Totalmente.

Voz Masculina Estábamos cautivos, esclavizados en Y mitraim representa el sistema de este mundo, la esclavitud de nuestras pasiones. Cuando el Elohim de Israel nos libera, él no nos impone inmediatamente todas las condiciones del matrimonio.

Voz Femenina Es una alegoría perfecta. Hubo un proceso. Hubo un tiempo en el desierto donde el pueblo tuvo que despojarse de las ropas de cautivo, de esa mentalidad de esclavos

Voz Masculina de la idolatría. Claro.

Voz Femenina Exacto. Ese mes de duelo es un paralelo del tiempo de purificación antes de llegar al monte Sinaí para recibir la que tuva.

Voz Masculina El pacto matrimonial.

Voz Femenina Así es. La Torá nos enseña que el eterno respeta los procesos de sanidad.

El orden y la justicia en el hogar: La ley de la primogenitura

Voz Masculina Qué belleza de enseñanza. Y ese eco generacional del que hablábamos con David hace una transición temática muy natural hacia el siguiente punto de la ala.

Voz Femenina Claro. Pasamos de la guerra al hogar.

Voz Masculina Exacto. Porque si un hombre ignora la advertencia y mete a esta mujer en su casa, las consecuencias de esa impulsividad eh estallan en En el seno familiar. Del verso 15 al 17 entramos en la ley de la herencia y de la esposa amada y la esposa menosprezada.

Voz Femenina Así es. El texto introduce la ley del primogénito para asegurar que la doble porción no se altere por favoritismos.

Voz Masculina Y aquí vemos como la justicia de Dios entra a regular el desorden del egoísmo humano. Explícanos un poco de la raíz hebrea de la palabra primogénito, porque sé que hay mucha profundidad ahí.

Voz Femenina Con gusto. La raíz es bacar, que implica llegar primero, ser la primicia. El problema es que en nuestra mente moderna pensamos en la primogenitura simplemente como ganarse la lotería familiar.

Voz Masculina Sí. El que se lleva la cuenta bancaria más grande.

Voz Femenina Tal cual. Pero en la cultura del Tanaj recibir la doble porción era recibir una doble carga de responsabilidad.

Voz Masculina O sea, no era un premio para vivir cómodamente,

Voz Femenina para nada. El primogénito, el bacar era el llamado a ser la cabeza espiritual de la casa. Él heredaba el sacerdocio del hogar.

Voz Masculina Qué responsabilidad tan tremenda.

Voz Femenina Imagínate, era el responsable de enseñar la instrucción divina a las siguientes aciones de mediar en los conflictos de proveer para la viuda. Entonces, la Torá le dice al Padre, "No puedes quitarle este rol sagrado al primogénito legítimo simplemente porque prefieres a tu otra esposa".

Voz Masculina Es un orden que protege el propósito de la familia por encima del sentimentalismo. Pero aquí eh quiero plantear una perspectiva alternativa.

Voz Femenina A ver, adelante.

Voz Masculina Si la regla es tan estricta de que un padre no puede cambiar el derecho del primogénito movido por el amor a la esposa favorita, ¿qué pasó con el patriar? Jacob.

Voz Femenina Ah, la gran pregunta.

Voz Masculina Claro, porque sabemos que él amaba a Raquel por encima de Lea. Y al final de sus días, Jacob le da la bendición a los hijos de José, marginando a Rubén, que era el verdadero primogénito físico de Lea. ¿Acaso Jacob se saltó la regla por favoritismo?

Voz Femenina Es quizá la duda más común al estudiar este pasaje y es vital aclararla para los hermanos. Jacob no violó este principio.

Voz Masculina No actuó por su amor a Raquel.

Voz Femenina Para nada. La transferencia de la primogenitura a Efraín y Manasés fue un acto de estricta justicia divina. Tenemos que recordar la historia de Rubén. Él perdió activamente su derecho debido a un pecado gravísimo.

Voz Masculina Ah, el adulterio.

Voz Femenina Así es. Las escrituras relatan que Rubén profanó el hecho de su padre. Al hacer esto, Rubén mismo descalificó su autoridad moral. Demostró que no tenía la integridad para asumir el sacerdocio espiritual.

Voz Masculina Entiendo. Entonces, la pérdida del derecho fue una consecuencia de su propia falta de dominio propio, no un capricho de Jacob.

Voz Femenina Exactamente. La primogenitura se mueve por una instrucción profética de Hashem debido al pecado del primer heredero. Esto nos demuestra que el Eterno no tiene favoritos por sentimentalismo. Su justicia exige santidad.

Yeshúa, el Primogénito perfecto de la Creación

Voz Masculina Y esto nos conecta de una manera gloriosa, Bezrad Hashem, con el Brit Hadashá, el nuevo pacto.

Voz Femenina ¡Uf! Totalmente. Porque todo este concepto del bacar nos lleva irremediablemente a mirar al Mesías.

Voz Masculina Es imposible no ver la sombra profética aquí.

Voz Femenina Así es. Yeshua. El Mesías es el primogénito por excelencia. Las escrituras nos dicen explícitamente que él es el primogénito de toda la creación y el primogénito de entre los muertos.

Voz Masculina Amén.

Voz Femenina Gran sumo sacerdote. A diferencia de Rubén, el Mesías nunca perdió su derecho porque en él no hubo mancha ni rebeldía.

La tragedia del hijo rebelde y la ausencia de dominio propio

Voz Masculina Una obediencia inquebrantable a la voluntad del Padre. Y precisamente esa palabra rebeldía eh nos sirve de puente para el último tema de nuestra porción de hoy.

Voz Femenina El más difícil quizá.

Voz Masculina Sí. Hemos visto ¿Qué pasa cuando fallan los frenos en la guerra? Vimos qué pasa cuando hay desorden matrimonial y ahora llegamos a la consecuencia más trágica de un hogar sin el orden de Dios, el Hijo terco y rebelde.

Voz Femenina Del verso 18 al 21. Una situación dolorosísima.

Voz Masculina Un joven que simplemente se niega a escuchar la instrucción de sus padres a pesar de haber sido disciplinado.

Voz Femenina Es una de las leyes que más confrontan hoy en día. A veces tratamos la rebeldía de los jóvenes como eh una simple fase. decimos, "Ah, son cosas de la edad,

Voz Masculina sí, que ya se le pasará con el tiempo".

Voz Femenina Pero la Torá no lo ve como algo inofensivo. Al ir al hebreo encontramos dos palabras clave: sarar y mará.

Voz Masculina Cuéntanos qué significan exactamente.

Voz Femenina Sarar hace referencia a alguien obstinado con un corazón endurecido como piedra frente a la corrección. Y mará significa levantarse en contra, desafiar abiertamente la autoridad.

Voz Masculina Oa, estamos hablando de un nivel de hostilidad constante. No es un niño que un día se olvidó de recoger su cuarto.

Voz Femenina Exacto. Es alguien que ha decidido hacer de la desobediencia su estilo de vida. Es un antagonista en su propia casa.

Voz Masculina Es una enfermedad espiritual profunda,

Voz Femenina tan profunda que amenazaba compudrir a toda la comunidad. La Torá exige llevarlo a los ancianos demostrando que ya era un peligro público. Y el testimonio de los padres era muy específico.

Voz Masculina Sí, decían, "Es un glotón y un borracho." Y detengámonos en eso, hermanos. Pensando en la glotonería, sabemos lo difícil que es controlarnos frente a una mesa abundante. A todos nos pasa.

Voz Femenina Claro que sí.

Voz Masculina Pero en este contexto, esta insaciabilidad me hace pensar en una analogía bastante gráfica. Imagínate un vehículo muy pesado que va bajando por una pendiente en las montañas y de repente eh se queda sin frenos.

Voz Femenina ¡Uf! Qué peligro.

Voz Masculina El conductor pierde la capacidad de frenar. El carro toma velocidad, arrasa con todo a su paso y sabes que va a terminar estrellándose,

Voz Femenina destruyendo todo a su alrededor.

Voz Masculina Exacto. Si. Si lo analizamos espiritualmente, la glotonería y la borrachera son expresiones de la ausencia total del fruto del Ruaja Kodesh. Es la pérdida absoluta del dominio propio, ¿verdad?

Voz Femenina Esa analogía del vehículo sin frenos es perfecta. El dominio propio es el freno de emergencia del alma. Cuando miramos Gálatas y la segunda carta a Timoteo, recordamos que el eterno no nos ha dado espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.

Voz Masculina Amén.

Voz Femenina La Torá es severa con la falta de autodisciplina. Porque un joven que solo sabe consumir los recursos de su familia para satisfacer sus placeres gástricos y embriagarse, es un esclavo de sus apetitos, un consumidor de caos.

Voz Masculina Tal cual, y demuestra que no ha madurado, se ha estancado en el egoísmo.

Voz Femenina Qué transformación tan necesaria para nuestra forma de criar hoy en día. Nos reta a no darles a las nuevas generaciones todo lo que piden en el instante que lo piden.

Voz Masculina Hay que enseñarles a tolerar la frustración.

Voz Femenina Así es, forjar el carácter. Y hablando de este hijo rebelde y de la acusación de glotón y borracho. Me estremece el corazón recordar cómo estas mismas palabras fueron usadas contra nuestro Mesías.

Voz Masculina ¡Uf! Es una de las ironías más dolorosas de los evangelios.

Voz Femenina En el libro de Mateo vemos que los líderes religiosos decían de Yeshua, "Ahí tienen a un hombre comelón y bebedor de vino, amigo de recaudadores de impuestos".

Voz Masculina Lo intentaron encasillar en la peor categoría de la Torá.

Voz Femenina Sí, intentaron etiquetar a la manifestación misma de la obediencia con la ley del hijo rebelde. Lo acusaron de ser ese vehículo sin frenos.

Voz Masculina Acusaron al primogénito perfecto de ser el hijo descarreado. Qué ceguera.

Voz Femenina Qué atrevimiento.

Voz Masculina Pero la sabiduría se demuestra por sus resultados. Yeshua, lejos de ser esclavo de los apetitos, demostró un dominio propio absoluto. Ayunó 40 días. Resistió la tentación en el desierto en quien el creador obtenía toda su complacencia.

Síntesis y aplicación práctica para la semana

Voz Femenina Amén. Aleluya. La obediencia perfecta frente a la rebeldía humana. Y bueno, mirando el reloj, qué viaje tan extraordinario hemos hecho hoy. Hemos desenterrado tesoros para aplicar hoy mismo en nuestra quejila.

Voz Masculina Así es.

Voz Femenina Hagamos una síntesis rápida para los hermanos. Vimos tres grandes escenarios. Primero, la justicia innegociable de Yahvé en medio de la guerra, frenando los instintos y exigiendo compasión por la mujer cautiva.

Voz Masculina Tremendo punto. Y en el segundo profundizamos en la imparcialidad del Eterno dentro de la estructura familiar. Vimos como el concepto del primogénito nos revela la majestad de nuestro Mesías.

Voz Femenina Y finalmente analizamos la urgencia de cultivar el dominio propio y aplicar una crianza firme para no dar lugar a ese espíritu de rebeldía que termina destruyendo hogares.

Voz Masculina Tres lecciones que tienen un denominador común. Frenar la carne para darle paso al Espíritu de santidad.

Voz Femenina Todo se resume en a quién le cedemos el control.

Voz Masculina Así es. Y antes de cerrar este espacio, eh quisiera dejar una Pregunta resonando en el corazón de los que nos escuchan. Algo para reflexionar durante la semana.

Voz Femenina Adelante, compártenos.

Voz Masculina Si hemos hablado de frenar impulsos ante una mujer cautiva y de tener dominio propio ante la comida, cabría preguntarnos hoy, ¿cuáles son esos cautivos modernos a los que estamos cediendo?

Voz Femenina ¡Uf! Buena pregunta.

Voz Masculina Quizá hoy no estemos en un campo de batalla antiguo, pero ante qué apetitos digitales o qué distracciones de este siglo estamos perdiendo el control de nuestra mente. Olvidamos, fíjate, que mediante el sacrificio del Mesías Fuimos llamados a ser reyes y sacerdotes, y un sacerdote gobierna su vida con dominio propio, no es arrastrado por sus deseos.

Voz Femenina Qué profunda y necesaria reflexión para llevarnos hoy. Sigan escuchando buena música y alabanzas. Los esperamos en el próximo análisis de la alía que hacemos todos los días en nuestros horarios de 7 de la mañana, 1:30 de la tarde y 6:30 de la tarde. Shalom. Shalom.

Transcripción revisada por la kehilá. Si encuentras algo que no cuadra con lo que se dijo, escríbenos y lo corregimos.